LinkedIn, la cámara de eco

LinkedIn, la cámara de eco
Photo by Nico Smit / Unsplash

Confieso que apenas entro en LinkedIn. Y si soy sincero, cuando lo hago es más por presión corporativa que por gusto real. Para mí, esta plataforma se ha convertido en una especie de burbuja de egos, un lugar donde todo el mundo parece estar triunfando, dándose lecciones de vida y palmadas en la espalda unos a otros.

Es una realidad paralela. Una cámara de eco.

El caso es que, en una de esas raras incursiones, me topé con un artículo que viralizaba un anuncio de la empresa Clay. El tono del post era de adoración absoluta: analizaban la pieza como si hubieran descubierto la pólvora, desgranando cada segundo como una genialidad estratégica nunca vista.

Como soy curioso por naturaleza, decidí ver el video. Y ahí es donde mi visión chocó con la narrativa de la "burbuja".

La miopía de la plataforma

Lo que vi fue un anuncio con una factura visual impecable, estilo cinematográfico. Muy bueno, sí. ¿Pero revolucionario? En absoluto.

Lo que ocurre es que en LinkedIn se ha perdido la perspectiva. Cuando pasas el día viendo videos grabados con el móvil, webinars pixelados y posts de texto clónicos, ver algo con una dirección de fotografía profesional parece el "no va más" de la innovación.

Pero la realidad es que esto no es nuevo en el mercado publicitario. Es el estándar de la televisión o del cine de toda la vida. Lo único que ha pasado es que lo han sacado de su hábitat natural y lo han soltado en un feed gris y corporativo.

No es creatividad, es biología

Aquí es donde creo que los gurús del marketing se equivocan en su análisis. El éxito de este anuncio no se debe a una estrategia arcana, sino a algo mucho más primario: nuestro cerebro reptiliano.

Como especie, estamos programados para la supervivencia. Nuestro cerebro está diseñado para escanear el entorno, ignorar lo que se repite (el patrón) y ponerse en alerta máxima ante lo diferente (la anomalía).

  • Si todo el mundo grita, el que susurra destaca.
  • Si todo el contenido es "casero" y rápido, lo "cinematográfico" y lento nos detiene.

Es el choque lo que provoca la atención, no la herramienta en sí.

Romper el patrón en un mundo estándar

Vivimos en un mundo estandarizado. Las modas vienen, se van y vuelven. Todo está inventado. Lo que estamos viendo con este anuncio no es el futuro del B2B, es simplemente el ciclo de la moda girando de nuevo.

La gente empieza a estar cansada de la baja producción, igual que antes se cansó de la publicidad artificial. Clay ha sabido leer ese cansancio y ofrecer lo opuesto.

Mi conclusión después de visitar esta "burbuja" es sencilla: no nos dejemos llevar por el ruido de LinkedIn. A veces, lo que nos venden como la próxima gran revolución no es más que un viejo truco: ser la oveja negra en un rebaño de ovejas blancas.