12 años, 1000 producciones y un nuevo horizonte creativo
Ya es oficial y, aunque lo veía venir en el horizonte, escribir estas palabras lo hace real: después de 12 años ininterrumpidos, cierro mi etapa en Quickchannel. No se trata de un simple cambio de oficina; es el cierre de un ciclo vital y profesional que ha definido mi andadura en Suecia casi desde que llegué.
El inicio: Una llamada en la estación de Waterloo
A veces, los grandes cambios empiezan en los lugares más cotidianos. Nunca olvidaré el momento en que recibí la llamada para mi entrevista en esta empresa. Estaba en Londres, concretamente en la estación de Waterloo, cerca del IMAX. Como no podía ser de otra forma, estaba matando el tiempo mientras esperaba para ver una película, capturando un time-lapse de la estación con mi cámara.
Vídeo grabado en Londres, cuando recibí la llamada de Richard
Aquel día, la visión de Richard y Maria, los fundadores que me contrataron, me abrió una puerta que ha permanecido abierta durante más de una década. A ellos les debo mi primera gran oportunidad aquí y siempre guardaré ese recuerdo con un cariño especial.
12 años y más de 1.000 producciones
Comencé como productor audiovisual, centrado en las transmisiones en directo. Por mis manos han pasado juntas de ayuntamientos, eventos corporativos de gran envergadura y proyectos para numerosas empresas de primer nivel. Si hago balance, estoy seguro de haber superado ampliamente las 1.000 producciones en directo, sin contar los cientos de vídeos internos y proyectos menores que han pasado por mi mesa de edición.
Para un español trabajando fuera de su país, alcanzar este récord de continuidad en una misma empresa es un orgullo personal inmenso. Sin embargo, en estos 12 años, el mundo ha dado muchas vueltas y el mercado tecnológico no se ha quedado atrás.
La metamorfosis de Quickchannel: El camino hacia el SaaS
Quickchannel ha vivido una transformación profunda. Lo que empezó siendo una empresa que combinaba una plataforma de streaming con servicios de producción profesional, ha evolucionado —especialmente tras procesos de fusión y absorción— hasta convertirse íntegramente en una empresa SaaS (Software as a Service).
En esta nueva etapa, la compañía ha decidido centrar todos sus esfuerzos en el desarrollo de software, dejando de lado el ecosistema de especialistas en vídeo y producción que construimos durante años. Debido a este cambio estratégico hacia el producto puro, mi puesto como productor mediático ha dejado de tener el encaje que tenía antaño. Por ello, mi servicio activo terminará este 30 de junio.
Retorno a la esencia creativa
Mi espíritu creativo siempre ha sido mi brújula. Durante estos 12 años, nunca dejé de lado mis pasiones: he seguido publicando podcasts (un camino que empecé en febrero de 2005), escribiendo libros y experimentando con la imagen. Esta transición, aunque agridulce por lo que dejo atrás, es en realidad una continuación con mucha más dedicación a mi faceta más auténtica.
Vuelvo a sentir esa curiosidad que tenía a finales de los años 70, cuando editaba como si fuera un juego con mi cámara y mi moviola en Super 8. Esa pasión por contar historias a través de lo multimedia sigue intacta, pero ahora cuenta con la veteranía de años de experiencia en tecnología punta y producciones de alta complejidad.
El futuro: Consultoría independiente y soberanía digital
¿Qué viene ahora? Seguiré trabajando en lo que amo, pero desde la independencia. La noticia positiva es que continuaré vinculado a Quickchannel como asesor externo, lo que me permite mantener el contacto con su tecnología mientras amplío mis horizontes y mi cartera de clientes. Mi experiencia en vídeo profesional para empresas y organismos gubernamentales sigue siendo mi mayor activo, y ahora puedo ofrecerla con una flexibilidad total.
Estoy convencido de que el futuro de internet reside en que nosotros mismos dominemos nuestro propio contenido. No quiero ser solo un espectador de la red, sino un creador que ayuda a otros a poseer y gestionar su narrativa digital de forma auténtica.
Te invito a seguir acompañándome en esta nueva andadura a través de mi blog, mi podcast y mi perfil en Mastodon. Hay muchas cosas por venir y todas nacen de la ilusión de seguir creando, ahora más que nunca, bajo mis propios términos.
Gracias por estos 12 años. ¡Nos vemos en la red!